Como parte de la industria alimenticia, el agua es un recurso fundamental y de alto consumo en nuestros procesos productivos. Por ello, año tras año nos preocupamos por conservar y reducir los consumos de este importante recurso.

En 2018 consumimos un total de 608 Ml, equivalente a 608,000 m3 de agua, una reducción del 61% en comparación con el año anterior.